Liga BBVA

Liga BBVA

jueves, 9 de abril de 2015

El Madrid sobrevive en Vallecas

El Real Madrid se impuso al Rayo en un partido al que se subió en marcha. Llegó 45 minutos tarde a la estación de Vallecas, y no desacarriló de milagro. Los locales le tuvieron contra las cuerdas en el primer tiempo. En el segundo, todo cambió. El Madrid pareció recordar que se jugaba sus remotas opciones de Liga y dio un paso al frente. Puso cerco a la meta de Cobeño y certificó un buen triunfo gracias a los goles de Cristiano y James.
El primer tiempo fue lo que quiso el Rayo. Paco dijo que quería ver a su equipo en protagonista y los muchachos de la franja no le defraudaron. Ganó el centro del campo (algo nada extraño ante este Madrid del 4-3-3) y tuvo en Embarba a un puñal por banda izquierda. Le dio todo tipo de problemas a Carvajal, que bastante tenía con intentar frenarle como para pensar en echar un cable arriba. Eso llegaría después, en el partido nuevo del segundo tiempo.
Pero en el primero no hubo Carvajal, no hubo Marcelo, no hubo BBC, no hubo Kroos ni Modric. Sólo un poco de James. El foco perteneció a Trashorras, Kakuta, Bueno, Manucho y el omnipresente Embarba. El Rayo puso el juego, pero el gol se lo negó Casillas y un Ramos colosal. Fue un buen partido para la autoestima del meta, que se sentará en el banquillo ante el Eibar.
El paso por vestuarios espabiló al Madrid. Quizá hubo 'Ancelottina', porque el Madrid fue simplemente otro tras la reanudación. No cambió el dibujo, pero sí la actitud. El Rayo no pudo mantener el ritmo y el Madrid se le tiró a la yugular con todo. Pero tuvo que ser Carvajal, una semana después del fichaje de Danilo, el que desbravó a los locales con una subida por banda plena de potencia, fe y determinación. Su balón atrás lo cabeceó Cristiano, que lo celebró con un gesto hacia el línea. Le habían hecho un penalti catedralicio minutos antes y el luso aún lo tenía en mente.
El Madrid no tardó en cerrar el partido. Fue James, quizá su mejor hombre, el que firmó el 0-2, certificando una de las virtudes que llevan a Ancelotti a preferirle por encima de Isco: el colombiano tiene mucho gol. Quizá el malagueño sea más bonito de ver, pero James tampoco se esconde a la hora de rascar, mezcla de maravilla con Marcelo y Cristiano y es como una navaja suiza: tiene mil maneras de hacer pupa al rival. El Rayo lo sufrió, pero el Eibar se librará de él, al igual que de Cristiano y Bale, todos por tarjetas. Fue otro de los peajes que el Madrid tuvo que pagar por llegar tan por los pelos que casi pierde definitivamente el tren de la Liga en la estación de Vallecas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario