
Todo el esfuerzo del Granada no mereció la pena. Aguantó más de una parte con uno menos, pero el plan de resistencia numantina se le chafó en el último instante. El Celta empató el partido en el minuto 93 por medio de Bongonda, que casi no se había presentado en nuestro campeonato. En Los Cármenes tardaran en olvidar al belga.
El punto tampoco supone demasiado para el Celta, pero para el Granada perder dos es una tragedia. Marcó muy pronto y se defendió con uñas y dientes durante toda la noche. Dio igual jugar con uno menos desde el 42' por la expulsión de Murillo, castigado con dos tarjetas en un visto y no visto. Los jugadores de Abel se multiplicaron y el Celta contó con pocas oportunidades para empatar. Hasta el
gol. Ese gol de Bongonda.
El punto tampoco supone demasiado para el Celta, pero para el Granada perder dos es una tragedia. Marcó muy pronto y se defendió con uñas y dientes durante toda la noche. Dio igual jugar con uno menos desde el 42' por la expulsión de Murillo, castigado con dos tarjetas en un visto y no visto. Los jugadores de Abel se multiplicaron y el Celta contó con pocas oportunidades para empatar. Hasta el
gol. Ese gol de Bongonda.

El Granada se jugaba la vida y se lo demostró a su rival desde el principio. Abrió el marcador en el minuto 3 sin tiempo ni para sudar. Piti profundizó por la izquierda y El Arabi no pudo rematar a portería. Sí Robert, que a la segunda batió a Sergio.

El gol alimentó el plan de Abel, que luego en inferioridad ya fue obligado. El Granada no contó con la pelota, pero daba igual. El Celta la tuvo y casi de nada sirvió. Se echó mucho de menos a Krohn-Dehli (qué pasará cuando se vaya este verano). Se recuerdan pocas ocasiones. El conjunto local estuvo cómodo con un escudo en cada mano.
Los problemas de Berizzo en el centro del campo se le acumularon con la lesión de Augusto. Sólo Nolito dibujó algún pase que encontraba alguna grieta en el muro.

Sin Murillo (vio la primera amarilla por un pique con Cabral y la segunda por una entrada que era merecedora de castigo), el Granada contó con diez pero pareció tener alguno más que el Celta. El trabajo defensivo fue casi perfecto hasta que se estropeó al final. El balón cayó del cielo, prolongó Larrivey, prolongó Charles y Bongonda batió a Roberto en el último instante. El descuento le sobró al Granada.
Aqui os dejo el resumen del partido:
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